Cuando empezás a tomar clases de tango, es normal sentir que hay muchas cosas para aprender al mismo tiempo. Los pasos, la postura, la música, el abrazo y la comunicación con la pareja pueden parecer complicados al principio.
La buena noticia es que no necesitás aprender todo de golpe. El tango se va incorporando de a poco y, con algo de práctica y constancia, muchos movimientos que al principio parecen difíciles empiezan a salir de manera natural.
Si estás aprendiendo tango o estás pensando en empezar, estos cinco consejos pueden ayudarte a aprovechar mucho más cada clase.
1. Mirá mucho tango
Una de las mejores maneras de familiarizarte con el tango es simplemente observar a otras personas bailar.
Hoy es muy fácil encontrar videos de bailarines, milongas y clases en Internet. No hace falta que intentes copiar inmediatamente todo lo que ves. Al principio, simplemente observar puede ayudarte a entender cómo se desplazan las parejas, cómo utilizan el abrazo, cómo interpretan la música y cómo se relacionan los movimientos entre sí.
También podés mirar distintos estilos de bailar tango. Vas a descubrir que no existe una única manera de hacerlo y que cada bailarín puede tener una forma diferente de interpretar la música.
Si estás empezando, no te preocupes demasiado por entender cada paso. Mirá, escuchá la música y tratá de reconocer algunos de los movimientos que ya practicás en tus clases.
2. Sé constante con las clases
Una de las cosas que más ayuda cuando estás aprendiendo a bailar es mantener cierta regularidad.
En las primeras clases de tango para principiantes es normal olvidar un movimiento que parecía aprendido la semana anterior. También es normal sentir que un día algo sale bien y al siguiente vuelve a resultar difícil.
Esto forma parte del aprendizaje. El cuerpo necesita tiempo para incorporar los movimientos y convertirlos poco a poco en algo natural.
Por eso es preferible avanzar de manera constante antes que intentar aprender una gran cantidad de pasos rápidamente.
Si una figura no te sale a la primera, no significa que no puedas aprenderla. Probablemente necesites practicarla algunas veces más.
3. Practicá lo que aprendés
Tomar una clase una vez por semana y no volver a pensar en lo aprendido hasta la siguiente puede hacer que el proceso sea mucho más lento.
Siempre que puedas, buscá algún momento para practicar. No necesitás tener un salón de baile ni dedicar horas enteras. Incluso unos minutos pueden servir para volver a trabajar una caminata, una postura o algún movimiento que hayas visto en clase.
Si tenés un compañero o compañera de baile, pueden practicar juntos. Y algunas cosas también se pueden trabajar individualmente.
La práctica hace que en la siguiente clase puedas concentrarte en cosas nuevas en lugar de tener que volver a aprender desde el principio lo que ya habías visto.
4. Tené paciencia y respetá tu propio proceso
Cada persona aprende a bailar de una manera diferente. Hay quienes incorporan rápidamente los movimientos y otras personas necesitan más tiempo para sentirse cómodas.
Compararte constantemente con otros alumnos puede hacer que pierdas de vista tu propio progreso.
También es importante tener paciencia con la persona con la que estás bailando. El tango es una actividad compartida y aprender a comunicarse con otra persona forma parte del aprendizaje.
Escuchar las indicaciones del profesor, aceptar una corrección y estar dispuesto a probar algo de otra manera puede ayudarte mucho más que intentar demostrar que ya sabés.
5. No te olvides de disfrutar
Este probablemente sea el consejo más importante.
A veces, cuando estamos aprendiendo algo nuevo, nos concentramos tanto en hacer correctamente cada movimiento que nos olvidamos de disfrutar lo que estamos haciendo.
El tango tiene una parte técnica que requiere aprendizaje, pero también tiene música, conexión, improvisación y una forma particular de comunicarse con otra persona.
No hace falta que cada paso salga perfecto para disfrutar de una canción. De hecho, aprender a bailar también significa ir encontrando poco a poco tu propia manera de moverte y de interpretar la música.
Aprender tango lleva tiempo
No existe una cantidad determinada de clases después de las cuales una persona «ya sabe bailar tango». El aprendizaje continúa mientras seguís bailando.
Al principio probablemente estés concentrado en recordar los movimientos. Después vas a empezar a prestar más atención a la música, a la conexión y a la manera de desplazarte. Con el tiempo, muchas de esas cosas dejan de requerir tanta atención y podés concentrarte más en disfrutar del baile.
Por eso, si estás pensando en aprender a bailar tango, no te preocupes demasiado por cuánto sabés hoy. Empezá por lo básico, practicá, escuchá y dejá que el aprendizaje avance de manera progresiva.
¿Querés empezar a aprender tango?
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