bailar en escenario ¿como superar el miedo escénico?

Miedo a bailar en escenario

Es muy común sentir miedo y nervios al subir al escenario - Como manejarlo

Sufrir miedo escénico al momento brindar cualquier tipo de show, baile, conferencias o teatro es algo muy normal y no debes preocuparte demasiado por ello. Hasta el bailarín con más confianza puede tener miedo a bailar en escenario. Es bueno que busques la forma de que el miedo no afecte tu performance sino que la mejore. El miedo puede producir en ti cierta euforia o tal vez puede hacer que permanezcas aterrado. Solo tu actitud hacia este sentimiento decidirá si te sentirás aterrado o excitado por él.

¿Qué nos ocurre cuando tenemos miedo escénico?

Cuando te ataca el miedo escénico, comienzas a sentirte nervioso, tembloroso, comienzas a sudar, se te seca la boca o y hasta puedes sentirte completamente debilitado. Esto solo con el pensamiento de actuar frente al público.

¿Qué puedo hacer para superar estos síntomas?

Lo primero es asumir que tienes algo de miedo y obviamente deberás hacer algo al respecto.

Puedes superar el miedo al escenario entrenando tu cuerpo y tu mente con algunos trucos para relajarte. Si quieres saber cómo sobreponerte al miedo escénico, sigue estos pasos. Verás que luego estarás tan absorto en el baile que te olvidarás de que estás en escena.

Qué hacer los días previos a la actuación

Práctica

Parte del miedo a actuar viene de pensar que olvidarás tus movimientos y no sabrás qué hacer. La mejor forma de evitar que eso suceda es familiarizarse con tus movimientos tanto como puedas.

Practica tanto como puedas. La práctica es la clave, asique hazlo hasta que te lo aprendas de memoria. cuanto más ensayes, más confianza sentirás. Eso sin mencionar que tu actuación será de mejor calidad en todos los sentidos. Practica frente a tu familia, amigos o sillas vacías para acostumbrarte a actuar frente al público.

Practicar frente a otros te ayudará a acostumbrarte al hecho de que no estarás a solas haciendo tu baile. Seguro que te sale perfecto cuando estás solo en tu habitación pero, frente al público, bailar se convierte en algo completamente diferente.

Practica con grupos pequeños y ve pasando a grupos más grandes.

Observa tu propia actuación

Ser capaz de mirarte a ti mismo bailando te ayudará a conquistar tu miedo a lo desconocido. Si sabes exactamente cómo te ves, te sentirás más cómodo en escena.

Gana confianza en ti mismo bailando frente a un espejo (fundamental). Incluso puedes grabar tu actuación para ver lo bien que lo haces, y buscar aspectos en que puedas mejorar. Si sigues grabándote u observándote hasta que lo claves, seguro que vas a triunfar en el escenario. Continúa practicando y grabándote hasta que puedas ver la grabación y decir: “¡Vaya, esta sí es una buena presentación!”. Si no estás contento con lo que ves en el video, entonces no estarás feliz con la presentación en vivo. Sigue haciéndolo hasta que te salga bien. Cuando te encuentres ante el público, solo recuerda lo genial que te veías en la grabación, y repite en tu cabeza que lo puedes hacer aún mejor.

Ensaya con los zapatos de baile apropiados, practica con los mismos zapatos que usarás en la pista o el escenario.

Pídele consejos a un bailarín profesional o con mas experiencia que tú. Si tienes un amigo que sea un bailarín descollante, pídele consejos. Podrías aprender nuevos trucos y obtener consuelo al saber que casi todo el mundo sufre el miedo escénico, sin importar lo seguro que parezca en escena.

Qué hacer el mismo día de la actuación

Relajar el cuerpo

Para superar el miedo escénico, hay unas cuantas cosas que puedes hacer para relajar tu cuerpo antes de subir al escenario. Relajar la tensión corporal puede ayudarte a estabilizarte y calmar tu mente antes de tu actuación.

Realiza estiramientos. Estirar tus brazos, piernas, espalda y hombros es otra forma de reducir la tensión corporal.

Medita en la mañana previa a tu actuación, o incluso una hora antes de ella, tómate entre 15 y 20 minutos para meditar. Busca un lugar relativamente silencioso donde puedas sentarte confortablemente en el suelo. Cierra tus ojos y concéntrate en tu respiración mientras relajas cada parte de tu cuerpo. Solo debes pensar en tu cuerpo y nada mas.

Alimentación (básico)

Evita la cafeína. A no menos que seas un adicto a la cafeína, no tomes café o bebidas de cola el día de tu actuación. Es posible que pienses que la cafeína te hará actuar con más energía, pero de hecho te hará sentir más nervioso e inquieto.

Bebe jugo cítrico. Beber un zumo de cítricos media hora antes de tu actuación puede rebajar tu presión arterial y calmar tu ansiedad.

No comas mucho antes de tu actuación o sentirás nauseas. También rebajará tu energía. Guarda la comida para después de la actuación.

Come un plátano antes de actuar. Esto rebajará esa sensación de vacío o nauseas en tu estómago, a la vez que no te hará sentir muy lleno.

Manejo de la ansiedad

Fija un “punto y final” a tu ansiedad. En el día de tu actuación, repite en tu cabeza que puedes sentirte nervioso por cierto período de tiempo, pero pasada cierta hora (digamos a las 3 p. m.) toda la ansiedad se irá por la puerta. Si te fijas esta meta y te lo prometes a ti mismo, será mucho más fácil que suceda.

Deporte – movimiento

Haz algo de ejercicio. El ejercicio libera tensión y hace que tus endorfinas se muevan. Aparta al menos treinta minutos de ese día para ejercitarte o, al menos, caminar durante media hora. Esto dejará listo tu cuerpo para una actuación impresionante.

Risas – liberación

Ríete tanto como puedas. Mira una comedia por la mañana, ponte tu vídeo favorito de YouTube o pasa la tarde con la persona más divertida del elenco. La risa te relajará y alejará tu mente del nerviosismo.

Conoce y examina el lugar

Llega temprano. Preséntate en el lugar de la actuación antes de que llegue cualquier espectador. Sentirás mayor control si la sala está vacía cuando llegues que si ya está repleta de gente. Presentarte más temprano también relajará tus nervios y te sentirás menos apremiado y en paz.

Habla con algunos espectadores. Amuchos bailarines les gusta sentarse entre el público y empezar a charlar con los espectadores para sentirse más cómodos. Así podrás ver que los espectadores son gente normal como tú, y te ayudará a equilibrar tus expectativas. También puedes simplemente sentarte en el auditorio mientras se llena un poco, sin decir a nadie que vas a actuar en el escenario.

No te sientas solo

Imagina a tu persona favorita en la audiencia. En lugar del viejo truco de imaginar a todos en ropa interior (lo cual es un poco raro) imagina que en cada asiento del auditorio se sentó un clon de tu persona favorita. Esta persona te quiere, te escucha y te da el visto bueno en todo lo que dices o haces. Esta persona se reirá en los momentos precisos, te animará y te aplaudirá al final de la actuación.

Si puedes, convoca a amigos o familiares que hagan que te sientas bien y acompañado.

Controla tus pensamientos

Visualiza el éxito. Antes de entrar a bailar en escenario, imagínate después de terminar el baile. Imagina una ovación cerrada, visualiza las sonrisas en los rostros del público, y escucha el sonido de las voces de tus compañeros y amigos diciéndote que has hecho un trabajo espléndido. Cuanto más te concentres en visualizar el mejor resultado posible en lugar de preocuparte por el peor de los casos, más fácil será que lo logres. Imagínate a ti mismo realizando una actuación soberbia desde el punto de vista del público.

Comienza pronto. Empieza a visualizar el éxito desde el preciso instante en que decides participar en el escenario. Ten el hábito de imaginarte que harás un trabajo excelente. Conforme se acerque el día del estreno, puedes trabajar más intensamente en la visualización del éxito. Cada noche antes de dormir y cada mañana al despertarte, imagina el estupendo trabajo que harás.

Piensa positivamente. Concéntrate en todo lo que puede salir muy bien, en lugar de en todo lo que puede salir mal. Combate cada pensamiento negativo con cinco positivos. Mantén en tu bolsillo una tarjeta con frases motivadoras, o haz lo que sea necesario para concentrarte en todos los beneficios que te proporcionará la actuación, en lugar de darle vueltas a todo el miedo y la ansiedad que puedas sentir.

Apaga tu cerebro. Una vez que estés en el escenario, enfócate en tus palabras, tu cuerpo y tus expresiones faciales. No pierdas tiempo pensando demasiado y haciéndote preguntas molestas. Limítate a disfrutar de tu actuación y vivir el momento, sea que estés cantando, bailando o recitando unas líneas. Si realmente has aprendido a apagar tu cerebro y vivir tu actuación por completo, el público lo notará.

Crea un ritual. Realiza un ritual a prueba de fallos el día de tu presentación. Este puede consistir en una caminata de cinco kilómetros por la mañana, la misma “última cena” antes de tu actuación, o incluso cantar cierta canción en la ducha, o ponerte tus calcetines de la suerte. Haz lo que sea preciso para conducirte al éxito.

Un amuleto de la suerte es una parte importante de un ritual. Puede ser una pieza de joyería que sea importante para ti, o un tonto animal disecado que te anime desde tu camerino.

Qué hacer en el momento previo al escenario

Justo antes de salir a bailar, puede retirarte un poco de tus compañeros y concentrarte por última vez en lo que vas a hacer para recordar las cosas importantes que no debes olvidar y pensar en dar lo mejor de ti. Luego te reúnes con tus compañeros, tomados de la mano para pasarse buena energía. Recuerda que son un equipo y que cuando uno se equivoca se equivocan todos.

Qué hacer en el escenario

Demuestra falsa confianza. Aunque tus manos tiemblen y tu corazón esté a punto de explotar, actúa como la persona más fría del mundo. Camina con la cabeza alta y una enorme sonrisa, y no le digas a nadie lo nervioso que estás. Mantén esa postura cuando subas al escenario y empezarás a sentirte realmente confiado.

Mira hacia adelante en lugar de al suelo.

Ponte recto.

Normalmente, cuando estás actuando hay potentes focos hacia ti, así que las luces podrían cegarte y hacer que no veas muy bien al público. Intenta concentrarte en los focos (sin cegarte) si estás muy asustado. Pero no te quedes mirando fijamente al vacío todo el tiempo. Además, si se trata de una representación teatral, se suele atenuar la iluminación del auditorio, de forma que se ve un gran punto blanco justo donde está la multitud.

Si te pone nervioso el contacto visual con el público, dirige tu mirada a una pared o a una luz mientras actúas.

Si tu primera actuación va como la seda, probablemente estarás mucho menos (o nada) nervioso para las siguientes actuaciones.

Evita el exceso de confianza

A veces es bueno estar un poco nervioso. Si estás paranoico con la idea de que vas a cometer un error, entonces serás más cuidadoso. La gente con exceso de confianza es la que comete más errores.

Siemre trata de mirar a tu pareja y cuando no estés de frente a tu pareja es bueno mirar un punto fijo. Cuando terminas el baile debes mirar siempre al público.

Es muy importante tu actitud. La actitud debe estar acorde con la música que estas interpretando.

Sonreir o no es algo muy de cada uno y del baile que estes haciendo. Debes encontrar un equilibrio cuando miras al público y sonrríes, para no estar sonriendo todo el tiempo como si se tratara de una comedia.

Nunca hables mientras bailas, si necesitas comunicarte con tu pareja hazlo con la mirada y las manos sobre su cuerpo, hablar desconcentra, entorpece la comunicación corporal y se ve pésimo.

Respeta a tu compañero de baile, ayúdalo, socórrelo, piensa que forman un equipo

Respeta el baile y su significado

Procura desarrollar un estilo propio

Pon tu alma en el baile

Improvisación

Aprende a improvisar. La improvisación es una habilidad que todo buen bailarín debe dominar. Improvisar te ayudará a prepararte para cualquier situación inesperada en el escenario. Saber improvisar te ayudará a sentirte cómodo bailando y a estar preparado para afrontar lo que se presente.

Improvisar también te ayudará a comprender que no puedes controlar cada detalle de la actuación. No se trata de ser perfecto, se trata de saber reaccionar en cada situación.

No te sobresaltes ni te pierdas si sucede algo inesperado. Recuerda que la audiencia no tiene una copia de tu coreografía y que solo se darán cuenta de que algo no ha salido bien si tú lo haces muy obvio o muy notorio.

Si te equivocas con un paso de baile, nadie lo sabrá nunca, a menos que te detengas. Continúa, y el público pensará que es parte de la danza.

Si se te olvida un paso, no te detengas, continúa. Intenta usar otros movimientos o pasos que no estén en la coreografía. Si tu compañero de escena comete un error, “no reacciones al error”. Simplemente ignóralo, o si es muy grave como para dejarlo pasar, improvisa aprovechando el error. La habilidad de improvisar es la marca de un auténtico bailarín.

Vestuario

A no ser que tengas que vestir caracterizado, asegúrate de que tu vestuario te haga sentir lo más cómodo y relajado posible. No querrás estar muy preocupado por tu apariencia sobre el escenario. Vístete de forma que te sientas cómodo y orgulloso de tu apariencia. La confianza en este aspecto te ayudará mucho.

Luego de la actuación

Pregunta cómo lo hiciste. Si realmente quieres mejorar con tu miedo escénico, debes preguntar a alguien del público cómo lo hiciste, pidiendo opiniones después de tu presentación, haciendo una encuesta, o preguntando a tus colegas para que te den su sincera opinión. Saber que lo hiciste bien fomentará tu confianza, y saber en qué puedes mejorar te hará sentir más confiado la próxima vez que subas al estrado.

 

Y un último consejo…

¡Ve al baño antes de subir al escenario!

 

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